El envejecimiento de la población y el aumento de la esperanza de vida están generando nuevas necesidades en los ámbitos socioeconómico, cultural y sanitario. Este contexto plantea retos concretos en la atención a las personas mayores, especialmente ante el crecimiento del grupo geriátrico y del llamado sobre-envejecimiento.
Ante esta realidad, la formación responde a la demanda de profesionales de la salud, y en particular de enfermeros, que necesiten incorporar nuevas competencias profesionales adaptadas a estos cambios. El contenido permite comprender mejor las características y necesidades del paciente geriátrico para intervenir con mayor criterio en su atención.
El programa reúne material teórico y práctico orientado al aprendizaje de herramientas terapéuticas y preventivas, tanto en intervenciones individuales como grupales. Estos conocimientos ayudan al alumno a desenvolverse con más seguridad en su trabajo y a aplicar recursos ajustados a distintas situaciones asistenciales.
Durante la formación, el estudiante aprenderá a elaborar planes de cuidados, así como a aplicar y evaluar cuidados según las necesidades de la persona mayor. De este modo, podrá reforzar su capacidad para planificar actuaciones de enfermería geriátrica y dar una respuesta más adecuada a los requerimientos de este perfil de paciente.