La sexualidad acompaña a la persona desde la gestación hasta el final de la vida y está presente en múltiples dimensiones de la experiencia cotidiana. A partir de esta idea, la sexología estudia el comportamiento sexual y lo analiza a través de cuatro grandes divisiones: sexo, estructura, función sexual y sexualidad, entendida como un rasgo propio del ser humano.
Dentro de este campo, resulta especialmente relevante comprender que la función sexual puede alterarse con relativa facilidad. Este enfoque permite al alumno entender mejor la influencia de los determinantes biológicos y de los mecanismos de control vinculados a la experiencia y al aprendizaje, claves para interpretar la aparición de distintas disfunciones.
El contenido del programa ofrece una base teórico-práctica en sexualidad para actualizar conocimientos y reforzar la comprensión de la fisiología de la sexualidad. A lo largo de la formación, el estudiante trabajará la función sexual y sus disfunciones, así como el análisis de diversas patologías sexuales, con una visión clara y aplicada de estos conceptos.
Junto a ello, la formación profundiza en la educación para la sexualidad, un área que ayuda a desarrollar una comprensión más sólida del hecho sexual humano y de sus manifestaciones. De este modo, el alumno podrá adquirir una preparación más completa para identificar conceptos clave, relacionar contenidos y aplicar estos conocimientos en contextos formativos y profesionales vinculados a la sexualidad.