La diabetes tipo 1 es una patología en la que la glucosa en sangre se mantiene en valores elevados. Esta glucosa procede de los alimentos y, en condiciones normales, la insulina facilita su entrada en las células para aportar energía. En este tipo de diabetes, el organismo no produce insulina, por lo que resulta clave comprender su funcionamiento y sus implicaciones en la atención al paciente.
La elevada incidencia de esta enfermedad y su repercusión en la morbilidad, así como su impacto sanitario y económico, han incrementado la necesidad de contar con profesionales adecuadamente actualizados. Esta formación permite afianzar conocimientos sobre la diabetes y entender mejor los aspectos que intervienen en su tratamiento, con una orientación útil para entornos asistenciales y educativos.
El programa incluye material teórico-práctico dirigido a desarrollar las competencias necesarias para ofrecer atención de calidad a personas con diabetes. A lo largo del contenido, el alumno podrá reforzar su capacidad para intervenir con mayor criterio, mejorar el acompañamiento al paciente y responder a las necesidades que plantea esta enfermedad en la práctica profesional.
También prepara para diseñar programas de educación terapéutica, ponerlos en marcha y valorar sus resultados tanto en pacientes con diabetes como en su entorno cercano. De este modo, el estudiante podrá trabajar la ejecución y evaluación de acciones formativas orientadas a pacientes y familiares de personas con diabetes, favoreciendo una intervención más estructurada y eficaz.