La medicina alternativa forma parte de la historia de numerosas culturas y se ha apoyado, en gran medida, en el uso de plantas medicinales y conocimientos empíricos transmitidos durante generaciones. De acuerdo con estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, el 80 % de la población mundial recurre principalmente a métodos tradicionales de curación, especialmente en contextos donde estos recursos siguen teniendo un papel relevante.
En muchos entornos rurales de países en desarrollo, estos métodos continúan siendo una referencia habitual debido a la falta de medios económicos e infraestructuras para acceder a productos farmacéuticos importados. Al mismo tiempo, resulta clave conocer con mayor rigor la eficacia y los efectos secundarios asociados al tratamiento con estas especies, lo que refuerza la importancia de estudiar sus aplicaciones, límites y posibles riesgos.
Este programa ofrece contenidos teóricos y prácticos para analizar las características y propiedades de más de 4.500 plantas medicinales utilizadas en distintas partes del mundo. A lo largo de la formación, el alumno podrá profundizar en sus usos medicinales tradicionales, sus orígenes y las principales actividades farmacológicas, adquiriendo una visión más completa sobre cómo se emplean y qué aspectos conviene valorar en cada caso.
También se trabajan cuestiones fundamentales para una comprensión técnica de esta materia, como las reacciones adversas, las toxicidades e interacciones entre hierbas y medicamentos, así como el cultivo y tratamiento de las diferentes plantas. De este modo, la formación ayuda a desarrollar criterios para interpretar mejor sus propiedades, su uso tradicional y los factores que pueden influir en su aplicación.